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viernes, 29 de mayo de 2009

La discapacidad desde el analisis de la exclusion social


La discapacidad y la exclusión social son dos categorías de análisis aparentemente muy relacionadas, en las cuales están inmersas por un lado, personas con deficiencias en problemas de salud, y por otro, aquellos sectores que por múltiples impedimentos, ya sea de índole social, política y económica, no pueden satisfacer sus necesidades básicas o acceder a una ciudadanía social plena. Ahora bien, las personas con discapacidad, en la mayoría de los casos por su limitación física, mental o sensorial y por barreras que la misma sociedad les impone, presentan altos grados de exclusión social toda vez que presentan poco acceso a empleo, educación, accesibilidad a sitios públicos, entre otras desventajas sociales.
En la mayoría de los casos, a estos ciudadanos se les condiciona y restringe la participación social, imponiéndoseles “barreras” sociales, culturales y físicas para la realización de muchas actividades generales. Las personas con discapacidad son excluidas socialmente y estas han presentado problemas estructurales que las han condicionado históricamente. A ello se le suma también las etiquetas, las estigmatizaciones que los han marcado de por vida por el solo hecho de ser diferentes y colocados en una posición de inferioridad, lo que conduce a tratarlos como personas incapaces de valerse por sí mismas, potenciarse y desarrollarse.
Sumado a lo anterior, la ignorancia, el miedo, el abandono, la lástima, son factores sociales que se han presentado a lo largo de toda la historia en relación con el tema de la discapacidad, lo cual genera conflictos educacionales, laborales, participativos, culturales, entre otros, que limitan directamente la integración social de personas con discapacidad, impidiendo su inclusión en la sociedad como personas sujetas de derechos sociales, en donde las instituciones y las legislaciones por su parte no se han mostrado del todo aptas para apoyar la inclusión de este grupo.
La relación entre discapacidad y exclusión social parecen evidentes. Sin embargo, es poco común encontrar análisis científicos donde se encuentren insertas estas variables, de manera que se pueda encontrar ejercicios de reflexión profundos sobre el tema. Por ello se pretende relacionar el tema de la discapacidad como problema de la sociedad, con la situación de exclusión social en diferentes instancias que vive este grupo.
El presente estudio se fundamenta particularmente en la responsabilidad que tiene la sociedad en la prevención, la rehabilitación, la equiparación de oportunidades y inclusión de todo tipo, la cual debe partir de reconocer que la discapacidad no es competencia exclusiva de la persona con discapacidad y de su familia, sino de toda la sociedad. A su vez que afecta a un número "importante" de personas, pues más allá de las cifras, lo que importa no es solo cuántos son, sino que se ve amenazado aquello que es relevante para la comunidad: la dignidad de que debe gozar el ser humano como tal.
Por ello para lograr una sociedad accesible; es decir, sin exclusión, dentro de este grupo, y lograr que las personas con discapacidad puedan participar sin obstáculos, sin ser excluidas socialmente, se deben suprimir las barreras existentes y evitarlas en el futuro; esto es una empresa difícil pero posible. Su aplicación no es cosa que pueda hacerse en un plazo inmediato, ni depende solo de los poderes públicos o de la sociedad civil o de los interesados. Ha de ser trabajo continuado y compartido por toda la sociedad.
Así que para estimular una inclusión en la sociedad de este grupo, se debe garantizar la accesibilidad a un empleo formal, a la seguridad social, a la educación, al medio físico, lo que implica suprimir barreras histórico-estructurales, actitudinales, urbanísticas, arquitectónicas y del transporte, reconociendo las claras necesidades que tiene este colectivo de participar dentro de la ciudadanía social. La accesibilidad al trabajo aparece como uno de los mecanismos integradores más eficaces por ser considerado como de los más necesarios para la independencia de las personas con discapacidad. Un trabajo formal brinda acceso a la seguridad social, al crédito necesario para obtener vivienda; brinda un mayor estatus ante familiares y la sociedad. La accesibilidad a la educación tiene como base el ideal de contribuir al desarrollo de las personas que, por definición, son todas educables. La accesibilidad a la vida social pone de manifiesto facetas menos visibles pero trascendentes para el desarrollo y la dignificación de la persona, la convivencia en el barrio, las actividades culturales y recreativas, así como la formación de variados tipos de vínculos inherentes a cada una.
En fin, a lo largo de la historia ha sido muy común el pensar, a priori, la existencia de una inseparable relación entre discapacidad y exclusión social, pero para darle un peso científico a esta afirmación el presente trabajo de investigación pretende argumentar, describir y analizar en un primer punto, cual ha sido la relación existente entre exclusión social y discapacidad. Para ello se ha realizado una revisión de cómo han evolucionado los paradigmas tanto de discapacidad como exclusión social a través de la historia. De ello depende que se pueda, como primer paso, poder brindar una explicación del por qué las personas con discapacidad han sido excluidas socialmente.
Un segundo elemento central de la presente investigación es describir y analizar las implicaciones que han tenido las instituciones y la legislación sobre las personas que presentan algún grado de discapacidad en Panamá. Para ello se estudiará la legislación existente en el ámbito nacional en materia de discapacidad y las políticas institucionales de atención a las personas con discapacidad. Todo ello, con el objetivo establecer claramente como éstas conciben y afrontan el binomio exclusión social-discapacidad y con ello comprender si las políticas públicas e institucionales de atención a la discapacidad han beneficiado, realmente, la inclusión de este grupo o si por el contrario, están institucionalizando la exclusión social.
Por último, debemos mencionar que el presente trabajo de investigación se diferencia de otros de la misma materia, en la medida en que este, pretende relacionar las variables exclusión social y discapacidad como categorías de análisis; a su vez, intenta contribuir a ordenar y sistematizar la legislación existente en la materia de discapacidad y analizar, planes, programas, proyectos y estrategias de las instituciones gubernamentales y no gubernamentales sobre la atención y asistencia a este grupo en Panamá.

miércoles, 13 de mayo de 2009

juventud, globalización y el cambio cultural


Reflexiones entorno a la juventud la globalización y el cambio cultural

Por: Paul Antonio Cordoba Mendoza.


El actual modelo económico, social y cultural conocido como globalización, no solo le abrió paso a una sociedad dominada por la competencia y la volatilidad de los mercados. Esta sociedad global, también puede visibilizarse en los cambios radicales que en los últimos años ha tenido la cultura. Cambios observados sobre todo, con la difusión de nuevas tecnologías informáticas y comunicacionales, mismas que han servido no solo para aminorar las distancias. Ellas también, han sido utilizadas para poner al alcance de todos (as), productos culturales y simbólicos, provenientes de todas las esferas del mundo.
Esta tendencia actual globalizadora, no solo se ha encargado de integrar mercados, sino también a las personas. Con ello se promueve un proceso de “homogenización cultural” por el cual se están uniformando, a través de los medios de comunicación de masas y de la creciente influencia que ha adoptado el ciberespacio, estilos de vida reflejados en el vestido, la dieta, el entretenimiento, el simbolismo, la música, etc.
Lo anteriormente planteado, permite reflexionar sobre como estos cambios en el ámbito cultural, han influido radicalmente en el ámbito de los estudios culturales. Muchos especialistas deben abandonar viejos modelos de explicación, enraizados en interpretaciones, que ponen en el centro del debate, elementos de “purismo cultural” a lo local/nacional, étnico, de clase, etc. y buscarlo sobre todo en la gran influencia que ha tenido lo global sobre lo nacional.
Estas antiguas concepciones académicas y no tan académicas, se olvidan muchas veces, que la globalización ha tenido un fuerte impacto en la cultura de los pueblos y ha homogenizado gustos antes diversos.
A la luz de lo planteado anteriormente, esto lleva a preguntarse ¿Cuál ha sido el impacto e influencia que ha tenido la globalización, en el cambio de comportamiento (cultura de vida), de los jóvenes?

Juventud, globalización y cambio cultura

Al describir la categoría juventud se debe hacer referencia a que la misma describe a un concepto socialmente construido. Por ello, se debe destacar que la juventud ha sido definida y redefinida en el ámbito de las ciencias sociales desde aproximaciones, demográficas, sociales, psicológicas, y culturales. Aunque tradicionalmente el concepto de juventud en diferentes estudios científicos, se halla hecho observable, mediante el abordaje a través de grupos de edad, es decir, biológicamente.
Se debe destacar, que el problema de la clasificación por edad, es que omite analizar más detalladamente, condiciones de contexto social, histórico y cultural. Y aún más que, como todo grupo de edad es una construcción social e histórica, porque su significado, desarrollo, forma, contenido y duración dependen del orden económico, social, cultural y político de cada sociedad, de su localización histórica y del modo en que cada grupo es construido en una sociedad. (Soutu, 2007:11).
El concepto de juventud como se conoce hoy en la modernidad, difiere del anteriormente usado, toda vez que desde el Antiguo Régimen (Grecia y Roma) se pueden rastrear la existencia de grupos jóvenes, por consideraciones de edad. Destacando que su papel en la sociedad y en la política —y la percepción de su importancia por diferentes instancias sociales y políticas, como gobiernos, partidos políticos, sindicatos o confesiones religiosas— no tenían nada que ver con los que alcanzarían con la modernización. (Soutu, 2007:12).
Para muchos investigadores de este ámbito o “juvenólogos” el concepto de juventud, nace como resultado del reordenamiento productivo que experimenta Occidente a finales del siglo XIX. (Balardini, 2000; Margulis, 1998; Bendit, 1998; Ramírez, 1985). Por ello, es con la Revolución Industrial y el establecimiento del sistema de producción capitalista, que se generó una nueva organización del trabajo que exigió la preparación de los individuos para su integración efectiva a la vida productiva y social. La juventud, fue la respuesta a estas nuevas exigencias, aunque su reconocimiento generalizado se dió varias décadas después de iniciado el siglo XX (Balardini, 2000).
Por ello, se destaca que la concepción de joven como grupo social definido y con características propias, en su definición actual, se desarrolló en Europa entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.
Ahora bien, la juventud definida, desde el ámbito de la sociología, puede verse como una etapa de “Moratoria Social” la cual hace referencia a considerar que un joven, debe pensársele en función de una persona en preparación, para asumir los roles de adulto (casarse y tener hijos, trabajar etc.). Entonces “juventud seria el lapso que media entre la madurez física y la madurez social” (Margulis, 1998:3).
De lo anterior se desprende entonces, que el problema que abarca la categoría denominada, madurez social es que la misma continua siendo muy heterogénea, toda vez que en la sociedad, se refleja una variedad de tipos diferentes de madurez social, ya sea por clase o por cultura. No es lo mismo tener un tipo de madurez y encontrarse en el estrato social bajo, o en el estrato alto. Entre los sectores populares se ingresa temprano al mundo del trabajo, cuando las condiciones del mercado laboral lo hacen posible. También es frecuente formar un hogar y comenzar a tener hijos, apenas terminada la adolescencia, cuando no, como en el caso de muchas mujeres, durante el curso de la misma. En cambio entre los sectores de clase media y alta, es habitual que cursen estudios –cada vez mas prolongados-- y que este se postergue. ((Margulis, 1998:4).
Autores como Jesús Martin Barbero, plantean que si hay algo de nuevo en lo que se denomina como categoría juventud, este debe “primero aceptar la posibilidad de fenómenos trans-clasista y trans-nacionales, que a su vez son experimentados siempre en modalidades y modulaciones que introduce la división social y la diferencia cultural” (Martin Barbero, 98:25). Con ello este autor manifiesta que se debe tener cuidado en no caer en la trampa que representa el pensar dicho concepto dentro de una diversidad social de juventud pasada por la clase, etnia o regiones.
Todo lo anterior, pone de manifiesto como dentro del ámbito de las ciencias sociales y de las investigaciones que de ella se han derivado en cuanto a la categoría de juventud, la forma en que esta ha sido definida siempre, de un modo muy heterogéneo y disímil. Ello ha llevando, a que diversos especialistas en la materia utilicen características diferentes para hacer este hecho observable en la realidad.
Ahora bien, a la luz de los estudios culturales, se puede decir que, la juventud ha adoptado diversas formas de comportamiento y estilos de vida muy diversos los cuales han sido influenciados por el actual proceso de globalización.
La globalización de la economía ha traído como una de sus consecuencias la homogenización de la cultura y, los jóvenes como categoría socialmente construida, han sido los más rápidos receptores de este cambio. Donde el des-orden cultural que hoy cataliza a la juventud, y el de la inversión de sentido el mercado parece ser el único en saber aprovechar para hegemonizar la construcción imaginaria de lo joven.
Nunca como hoy la juventud ha sido identificada con la permanente novedad. Y es en esa identificación donde el mercado trabaja. Mediante una doble operación: de un lado, la juventud es convertida en sujeto de consumo, incorporándola como un actor clave del consumo de ropa, de música, de refresco, de parafernalia tecnológica. Y de otro, ello se produce mediante una gigantesca y sofisticada estrategia publicitaria, que transforma las nuevas sensibilidades en materia prima de sus experimentaciones narrativas y audiovisuales. (Martin Barbero, 1998:31).
Este cambio se da en los jóvenes, toda vez que han sido ellos, en la actual etapa de globalización los que se han visto mayormente involucrados en la “ideología del consumismo”. Para Mario Roberto Morales (1998), “el consumo es el mecanismo por medio del cual el mercado perpetua su dinámica productiva y el consumismo, al surgir de la conversión de la actividad de consumir en un valor se constituye en su ideología. Es en este espacio ideológico en el que se articulan las identidades hibridas y negociables de amplios sectores populares. (Morales, 1998:298).
Los jóvenes producto de esa ideología consumista que ha provocado un cambio cultural, pueden estando en lugares muy distantes, escuchar la misma música, elegir entre discotecas, funk, trash, hip-hop, rai, andina o tropical y pueden vestirse con el mismo tipo de ropa, en todas sus variedades mundialmente difundidas. (Kigman & Salman, 2003:285). Ellos también, pueden reunirse en pares de pertenencia, aunque estén geográficamente distantes, toda vez que, los “pares de estilos” se encuentran en todas partes y las identidades colectivas se han internacionalizado. (Martin Barbero, 2003).
Muchos jóvenes también pertenecen a las mismas redes sociales o logran conocerse por medio del llamado “espacio-virtual” llámese, Facebook, Hi5, Sónico, entre otras. Es ahí, donde también se puede buscar en la vida cotidiana de los jóvenes (local), elementos de influencia (global).

“Entonces, nos encontramos frente a un fenómeno de distancia socio-cultural generacional que se mitiga a través de lazos comunicacionales virtuales, es decir, la comunicación real, cara a cara es reemplazada por comunicación a distancia remota, a través de redes virtuales o del ejercicio del rol de espectador”. (Sandoval, 2002:6).


En cuanto a lo anteriormente expresado, se puede aunar que los estilos de vida cultural de jóvenes de las grandes urbes, tal es el caso de: New York, Washington, Londres y Paris, muchas veces puede ser muy idénticos a los de pequeñas metrópolis como: Panamá, San José, Tegucigalpa, Guatemala, y en el Caribe Jamaica, independientemente de cuales sean sus lógicas culturales interiorizadas. Por ello, se puede apreciar estilos culturales “rasta” jamaiquinos y los estilos de vida que ello conlleva, (vestimenta, gastronomía, música, etc.) en Paris y New York. También, los estilos culturales del rap y del hip-hop, de New York en Panamá y Tegucigalpa. O el estilo “emo” originario de Washington, pude encontrarse en San José y Guatemala.
A lo anterior se le suma que los jóvenes por las dinámicas sociales en las que se envuelven, son los que más participan y consumen “eventos” tanto de carácter musical y deportivos muy televisados por los medios locales, como por las empresas de televisión por cable.
En la música y el baile se destacan programas destinados a participantes y consumidores juveniles tal es el caso de Latin American Idol, La academia, El gran desafío, bailando por un sueño, etc. Promocionados por grandes cadenas de radio y televisión, como Sony E, Tv azteca, MTV, entre otras. En el ámbito deportivo “ESPN mantiene a los aficionados al futbol, beisbol y otros deportes atentos a los resultados de los partidos y torneos que se escenifican lejos del hogar del televidente. (Aparicio, 2005:13). Casi seria decir que es lo mismo, ser fanático del Barcelona o del Real Madrid, de la liga de futbol de primera división en España y vivir en cualquier país centroamericano.
Se puede decir entonces, que la música y espectáculo deportivo constituyen, circuitos potentes a través de los cuales los jóvenes canalizan sus energías vitales, convirtiéndose en las válvulas de escape de mejor y mayor rendimiento emocional.
Todo esto se hace posible debido a que, la época actual de globalización de economías y mercados culturales, ha influido en el reordenamiento y privatización de los sistemas nacionales de televisión, en la expansión del numero de canales, el crecimiento de la televisión por cable, las conexiones vía satélite, el uso masivo del internet, lo cual integra, lo que antes era heterogéneo (gustos, costumbres, etc.).
En la actualidad, para muchos jóvenes el mundo que la televisión y el Internet les presenta, es un reflejo del mundo real, lo que dice la televisión y a los sitios web adquiere status de verdad y sobre todo confían en el modelo que les presenta la televisión, cuando se enfrentan a situaciones similares en la vida real. Convirtiéndose la televisión en un gigantesco factor de homogenización cultural.

“Entonces, nos encontramos frente al fenómeno de un profundo e irreversible proceso de cambio cultural, cuyo caballo de Troya son los multimedias; a través de ellos los mensajes transmitidos que no reconocen distancias y que viajan a una velocidad cada vez mayor, están vehiculizando una base de sustentación ideológica del nuevo modelo que se impone”. (Sandoval, 2002:9)

Para autores como Jesús Martin Barbero (2000), “la llave televisor/computador convierte el espacio domestico en el territorio virtual por excelencia: aquel en que más hondamente se reconfiguran las relaciones de lo privado y lo publico, esto es la superposición entre ambos espacios y el borramiento de sus fronteras (Martin Barbero, 2000:23). Lo que representa que estar en casa ya no significa apartarse y/o ausentarse del mundo. Es ahí entonces, en ese espacio, en donde el joven puede en primer lugar, apropiarse de otras culturas y otros estilos de vida. Aunque también en segundo lugar, puede ocurrir mediante las migraciones, el cine, el teatro, grupos de relaciones, etc.
Todo esto, pone en el centro del análisis que en la actualidad la juventud en la globalización vista desde la cultura, puede presentarse asociada a formas de pensamiento, sentimiento, de percibir y sentir que atraviesan las actividades de un grupo distinguiéndose de otros. Los jóvenes en la globalización, son poseedores de una mentalidad consumista, en donde esa “mentalidad consumista” muchas veces choca con una sociedad en la que los jóvenes, tienen difícil acceso y en la que cada cual busca por su cuenta los medios para integrarse, acomodarse o instalarse en el sistema.
Los jóvenes en la actual sociedad global, también viven una gran contradicción, esta se da por un amplio exceso de un “elogio verbal a la libertad”. Hoy más que nunca se tienen mayores libertades que las antes vista, prometidas, pero nunca vivida, democracia. En palabras del sociólogo alemán Ulrich Beck (2002), en su libro Hijos de la libertad, “vivimos bajo las condiciones de una democracia internalizada, para la cual mucho de los conceptos y recetas de la primera modernidad se han vuelto insuficientes” (Beck, 2002:9).
Empero, contrario a la libertad antes predicada, la juventud en la actualidad (globalización), a pesar de ser la mejor preparada en toda la historia. Ha quedado especialmente en países en desarrollo, excluida y marginada de muchas esferas sociales. Ya sea de un empleo formal, del uso de tecnología de comunicaciones, por carecer de los medios económicos para beneficiarse de ellas.
Es por ello, que en esta etapa de la historia donde, se articulan en los mercados la diferencia, una gran cantidad de jóvenes, presenta una gran incertidumbre e inseguridad, lo cual seria para Weber un “desencantamiento del mundo”. Por ello, tratan de adaptarse a modelos de vida cotidiana provenientes de lugares externos, los cuales le crean una satisfacción irreal, pero que le sirve de sustento ante estas incertidumbres.
Lo anterior nos muestra que la categoría de juventud en la globalización es muy heterogénea y diversa. Esa diversidad cultural en los jóvenes, “no puede verse solo como diferencia, o sea, algo que se define en relación a otra cosa nos remite a alguna otra cosa, toda “diferencia” es producida socialmente, es portadora de sentido simbólico, y de sentido histórico” (Ortiz, 200:49).
El fenómeno social, juventud, globalización y cambio cultural que se vive en la actualidad va sin lugar a dudas unido a un proceso más largo e imperceptible a simple vista, determinado por un proceso lento de “mutación cultural” (Guy Bajoit), o de “hibridación en tiempos de globalización (García Canclini), que se verifica en la vida cotidiana de los jóvenes, sea cual sea el espacio sociocultural que vivan en su cotidianeidad.

A manera de Conclusión

Para cerrar estas simples reflexiones entorno a la imbricada relación entre juventu globalización y cambio cultural. Se debe tomar en cuenta que lo novedoso de la juventud hoy, es que ella se ve inmersa en la actualidad en una reorganización sombría y desconcertada de los modelos de socialización que en otrora existían en la sociedad.
En nuestros días, los padres no tienen un gran peso sobre la conducta de los jóvenes, tampoco la escuela se ha convertido en el eje único y fundamental de adquisición de conocimiento, más bien, puede buscársele, en los medios de comunicación de masas cómplices del mercado y únicos ganadores, al influir en la juventud y llevarla a una ideología consumista.
Una gran parte de los jóvenes actuales son hijos de una generación que miraba hacia el futuro. Una generación que luchó por la posibilidad de transformar las estructuras sociales de dominio existentes. Por la refundación de una sociedad donde reinara la igualdad (una sociedad sin clases sociales, una sociedad socialista). Fue un sueño compartido y sufrido. Por el cual murieron muchos y fueron encarcelados otros. Y que hoy los jóvenes de la televisión por cable y del mundo virtual no comprenden.
Hoy más que ayer, los jóvenes antes de pensar en la igualdad, reflexionada y practicada por sus padres artífices de 1968, se dedican a pasear por los Malls o a “navegar” por Internet, a utilizar sus Ipod, sus mp3, sus teléfonos celulares. Son férreos luchadores de sus derechos como consumidores. Son expertos en el mundo de farándula, en las telenovelas y en el cine. Todo ello, puesto en escena por el mercado cultural, mismo que los deslumbra y seduce, ofreciéndole sus encantos y manifestándoles que si quieren estar In deben ser como los personajes de moda. Todo lo anterior hace pensar que en los momentos actuales la cultura como ninguna otra variable social se esta superponiendo a la política.
Por todo lo anterior, se hace inminentemente necesario que al hablar de juventud y cultura, esta sea vista a la luz de lo que acontece en el actual modelo económico globalizador. Ahora bien, esto no debe verse de una manera mecánica en donde, la cultura esta determinada única y exclusivamente por la estructura económica de la sociedad y de sus relaciones sociales de producción que de ella se emanan. Muy por el contrario esta (la cultura), debe verse muchas veces por sus propias particularidades y por un movimiento dialectico que no la subordine en última instancia a la economía. Es ahí donde debe verse la clave de la hibridación, de la mutación y/o del cambio cultural, por el cual atraviesa la juventud, en este mundo globalizado.


Bibliografía


Aparicio, Fernando. Globalización, homogenización cultural y cultura nacional. En: Revista Cuadernos Nacionales 5. Instituto de Estudios Nacionales. Panamá. (2005).

Guy, Bajoit. Todo cambia. Análisis sociológico del cambio social y cultural en las sociedades contemporáneas. Madrid. Editorial siglo XXI. (2003).

Balardini Sergio. Participación social y política en el horizonte del nuevo siglo. Buenos Aires: CLASCO (2000).

Beck, Ulrich. Los hijos de la libertad. México DF: Fondo de Cultura Economica. (2002).

Bendit. René. Juventud y políticas de juventud entre la sociedad civil y el Estado: La problemática de las estructuras adecuadas. En La juventud latinoamericana en los procesos de globalización. Eds Peter Hunermann & Margit Eckolt. Buenos Aires: EUDEBA-FLACSO. 1ª edición (1998).

García Canclini, Néstor. La globalización imaginada. Buenos Aires. Paidós editorial. (2001).

García Canclini, Néstor. Culturas Hibridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Buenos Aires. Editorial Paidós y sociedad. (2001)
Margulis, Mario, Viviendo a toda: Jóvenes, territorios culturales y nuevas sensibilidades. Santa Fe de Bogotá: Siglo del hombre editores, Departamento de investigaciones de la Universidad Central (1998).
Martín-Barbero, Jesús. De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía, 5ª Edición, 1ª Reimpresión, Unidad Editorial del Convenio Andrés Bello, Bogotá, (2003).

Martín-Barbero, Jesús. Globalización y multiculturalidad: notas para una agenda de investigación. En: Morana Mabel, ed. Nuevas perspectivas desde/sobre América Latina. El desafío de los estudios culturales. Chile: Editorial cuarto propio/Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana. (2000).
Martín-Barbero, Jesús. Jóvenes: des-orden cultural u palimpsestos de identidad. En Viviendo a toda: Jóvenes, territorios culturales y nuevas sensibilidades. Santa Fe de Bogotá: Siglo del hombre editores, Departamento de investigaciones de la Universidad Central (1998).
Morales, Mario Roberto. La articulación de las diferencias ó el síndrome de Maximón. Los discursos literarios y políticos del debate interetnico en Guatemala. /Mario Roberto Morales: Guatemala. FLACSO 1998.

Ortiz, Renato. Diversidad cultural y cosmopolitanismo. En: Morana Mabel, ed. Nuevas perspectivas desde/sobre América Latina. El desafío de los estudios culturales. Chile: Editorial cuarto propio/Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana. (2000).

Sandoval, Mario. Jóvenes Chilenos y su relación con los Mass-Media. Reunión Anual del Grupo de Trabajo en Juventud del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO. Lleida-Barcelona. 20 - 25 de Mayo 2002
Soutu Kustrin, Sandra. Juventud e Historia. HISPANIA. Revista Española de Historia, vol. LXVII, núm. 225, enero-abril, págs. 11-20. (2007)

martes, 12 de mayo de 2009

Presentación de Revista



Presentación de la Revista Análisis de Coyuntura
Del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN)
Universidad de Panamá



Esta publicación del IDEN es parte de una edición especial de la revista Análisis de Coyuntura, cuyo titulo central es Análisis y perspectivas de la economía panameña. Inflación, degradación económica, desarrollo humano y mega proyectos en Panamá.

Los titulos de los articulos son:

La Inflación en Panamá Por: Luis E. Sánchez R.

La degradación económica de las capas medias Por: Miguel Ángel Ramos Estrada
El trabajo informal de subsistencia y su relación
Con el desarrollo humano: Por: Paul Antonio Córdoba Mendoza
Perspectivas y proyecciones de los mega
Proyectos en Panamá. Por: Horacio Rivera.

Esta publicación fue editada bajo la dirección de la Dra. Enilsa de Cedeño, directora del Instituto de Estudios Nacionales,de la Universidad de Panama.

martes, 21 de abril de 2009

La falsa dicotomia cuanti/cuali en la investigacion en Ciencias Sociales

La falsa dicotomia cuanti/cuali en la investigacion en Ciencias Sociales



Por: Paul Antonio Cordoba Mendoza




Terminando de leer un excelente libro sobre metodología de las ciencias sociales. Me refiero al libro de los profesores, Gary King, Keohane Robert y Verba Sidney. (2007). El diseño de la investigación social. La inferencia científica en los estudios cualitativos. Madrid. Alianza Editorial. Planteo unas ideas centrales del mismo, lo cual ayudan a romper la falsa dicotomía existente entre los estudios cuantitativos y cualitativos.
En palabras de los autores el libro tiene un objetivo práctico “diseñar investigaciones que generen inferencias validas sobre la vida social y política.” Para ello prestan especial atención en la ciencia política, pero también es valido y aplicable para la diversidad existente dentro del ámbito de las ciencias sociales.
Ahora bien, específicamente el texto se ocupa de la forma, el como, desarrollar un diseño de investigación, es decir: “de cómo plantear preguntas y moldear los estudios académicos para extraer inferencias descriptivas y causales validas” situándose en una zona intermedia entre las posiciones filosóficas que por lo general son de carácter abstractas y las técnicas practicas basadas en la recolección de información.
Un elemento central del texto tiene como objetivo relacionar las tradiciones cuantitativas y cualitativas de la investigación científica, utilizando para ello una misma lógica inferencial. Toda vez que ambas tradiciones ---que para muchos se encuentran enfrentadas y diferenciadas---, para estos autores, “tales diferencias son solo una cuestión de estilo y de técnicas especificas” (ya que ambas participan de una misma lógica subyacente que suele explicarse al analizar métodos de inferencia cuantitativos y cualitativos). Es por ello que tanto los estudios cuantitativos y cualitativos, pueden ser sistemáticos y científicos.
En cuanto a los estilos de investigación cuantitativa/cualitativa. El Estilo Cuantitativo: utiliza números y métodos estadísticos, para comprender ciertos aspectos de la realidad social, para llegar a una descripción general, o comprobar hipótesis causales.
El Estilo Cualitativo: abarca una amplia gama de enfoques pero ninguno, utiliza medidas numéricas. Por el contario, al anterior estilo, este se sirve de diversas técnicas entre las que destacan la entrevista a profundidad o el análisis de materiales históricos. Trabajan generalmente en un solo caso o un número reducido de ellos, de donde, suelen sacar una gran cantidad de información.
Ahora bien, en cuanto a la complementariedad de ambos estilos, los autores plantean que, en un mundo social en constante cambio, en el que se ofrece un abanico de información que no es fácilmente cuantificable, demanda a los investigadores procesos de investigación desarrollados sobre bases complementarias (cualitativas/cuantitativas), que comúnmente se consideran enfrentadas. Es por ello que los autores se proponen la utilización de un proceso mixto en el cual, cada uno de los métodos, aporta los elementos de complementación significativos para el cumplimiento de los objetivos trazados en los diseños de investigación. Todo lo anterior debe partir de una constante relación e intercambio de información a partir de las dos metodologías; es decir, en el proceso de complementación que cada uno puede ofrecer al enfoque contrario con la finalidad de desarrollar un conocimiento ampliamente confiable.
Se debe destacar que los autores, también señalan que cuando en las ciencias sociales se pretende alcanzar ciertos objetivos, sino hay inferencia causal el análisis es insuficiente. Esto significa que, al igual que una inferencia causal es imposible sin una buena inferencia descriptiva, esta por si misma resulta insatisfactoria e incompleta.
Al definir los conceptos de causalidad e inferencia causal, se debe señalar que el primero, la causalidad, es definido como un concepto teórico, el cual es independiente de los datos utilizados para conocerlos. En cuanto al segundo, la inferencia causal al contrario puede verse a partir de nuestros datos.
Se debe destacar que los autores plantean que su definición teórica de causalidad se aplica de la forma más simple y más clara a una sola unidad de análisis, por ejemplo (una persona, un país, un año, una organización política, entre otras).
Un elemento central es que cuando la causalidad es el autentico objeto de la investigación, es necesario utilizar y respetar el lenguaje, así como las reglas de carácter inferencial.


Lenguaje Causal

Variable Dependiente Variable de Resultado
Variable Independiente Variable Explicativa (control o Tratamiento)

Definiciones Alternativas de Causalidad.

Mecanismos Causales Toda explicación coherente de causalidad tiene que explicar de qué manera se producen sus efectos. Identificar mecanismos causales es una forma habitual de hacer análisis empíricos (rastreo de procesos). con ello se pueden identificar los mecanismos que hacen que una causa tenga un efecto suele servir de apoyo a una teoría y es un procedimiento operativo muy útil.


Causalidad Múltiple Se basa en la utilización de muchas variables explicativas y pocas observaciones. Pluralidad de causas Mill (1843). Equifinalidad George (1982). Estos rasgos fundamentales, pueden utilizarse en las investigaciones de carácter cuanti/cuali.

Causalidad Simétrica y Asimétrica Estas se centran en las diferencias que se producen en los efectos causales cuando se aumenta una variable explicativa o cuando se reduce. Es solo aplicable a algunas inferencias causales: al proceso de aprendizaje sobre un efecto causal a partir de las observaciones existentes.

Reglas para elaborar teorías causales
Las teorías causales tienen como objetivo mostrar las causas de un fenómeno o conjunto de fenómenos. Cualquier teoría, independientemente de que en principio haya sido deductiva o inductiva, conlleva un conjunto interrelacionado de hipótesis causales. Ahora bien, entre las reglas para elaborar teorías causales tenemos.

1. Elaborar teoría falsabes (Popper, 1968). Las teorías hay que diseñarlas para que se pueda demostrar de la forma más rápida y fácil posible que están equivocadas. Esto obliga a mantener una perspectiva adecuada sobre la incertidumbre y garantiza que se van a considerar como algo provisional y no dejarlas convertirse en dogmas. Para Popper las teorías no son verificables porque nunca podemos comprobar todas sus consecuencias observables.

2. Construir teorías que tengan una coherencia interna. Garantizar la coherencia interna de las teorías suele ser difícil de alcanzar. Aunque esto se puede lograr mediante modelos formales matemáticos. Los modelos formales ponen de manifiesto la incoherencia de las teorías planteadas desde la expresión verbal. “en la investigación social, la formalización nos ayuda a razonar con mas claridad y garantiza realmente que nuestras ideas tengan coherencia interna, pero no resuelve los problemas de evaluación empírica de las teorías. Por lo tanto estos modelos no son mas que abstracciones que hay que diferenciar del mundo que estudiamos.

3. Seleccionar cuidadosamente las variables dependientes. 1) Las variables dependientes deben ser realmente dependientes. 2) No hay que seleccionar observaciones que estén basadas la variable dependiente para que esta se mantenga constante. 3) elegir una variable dependiente que represente la variación que queremos explicar.

4. Maximizar lo concreto. Es decir elegir conceptos observables en vez de no observables. Los términos abstractos y generales deben relacionarse en algún momento con conceptos específicos y mesurables que hagan posible la comprobación empírica.

5. Elaborar teorías de forma tan incluyente como sea posible. Aceptando los condicionantes que implican asegurar que una teoría es falsable y de que se maximiza la concreción, hay que formular tal teoría de manera que explique una parte del mundo lo mas grande posible. Cuanto más general sea, mejor. O sea a mayor amplitud más control.

Por ultimo se debe señalar, que la extracción de inferencias (consideración de posibles resultados) ya sean de carácter “descriptivas o explicativas” a partir de la información empírica, Se puede hacer INDEPENDIENTEMENTE DEL METODO QUE ASUMA EL DISENO DE INVESTIGACION. Ahora bien esto se puede dar solo y solo si, se toma en cuenta las anteriores reglas de inferencia, dando lugar a que las conclusiones de la investigación, así como su fiabilidad y validez, se incrementan.

jueves, 15 de enero de 2009

De donde surgen las malas ideas en los SUCIOLOGOS


Gracias al amigo Luis Raul Salvado, por tener la amabilidad de pasarme esta imagen

La Música

Era un mago del arpa. En los llanos de Colombia, no había fiesta sin el. Para que la fiesta fuera fiesta, Mese Figueredo tenía que estar allí, con sus dedos bailanderos que alegraban los aires y alborotaban las piernas.

Una noche, en algún sendero perdido, lo asaltaron los ladrones, iba Mese Figueredo camino de una boda, a lomo de mula, en una mula el, en otra el arpa, cuando unos ladrones se le echaron encima y lo molieron a golpes.
Al día siguiente, alguien lo encontró. Estaba tirado en el camino, un trapo sucio de barro y sangre, mas muerto que vivo. Y entonces aquella piltrafa dijo, con un resto de voz:

---Se llevaron las mulas.
Y dijo:
---Y se llevaron el arpa.
Y tomo aliento y se rio:
---Pero no se llevaron la Música.

Tomado de Eduardo Galeano, Patas arriba. La escuela del mundo al revés. (1999). Ediciones del Canchito